domingo 25 de octubre de 2009

Soy candidato a Presidente FECh

Esta no ha sido una decisión fácil, ni mucho menos un pasatiempo ocasional, forma parte de un proyecto colectivo que se ha nutrido de muchas manos para asumir el desafío de encabezar la organización estudiantil más importante de Chile.

Es una gran responsabilidad, representar la heterogeneidad de estudiantes de esta universidad exige cualidades de tolerancia, apertura y respeto. Se debe anteponer el interés colectivo al personal, hay que evitar segarse por las ideologías propias para valorar lo positivo de opiniones distintas y sobre todo estar dispuesto a escuchar y aprender de los demás. 

Creo que como lista tenemos muy buenas ideas y al recorrer las facultades he concluido que hay muchas más de estas buenas ideas en estudiantes comunes que poco se han relacionado con la FECh, y ahí hay un potencial que el próximo año debe ser canalizado si aspiramos a dar un paso de avance. 

Creo que la clave para tener una federación que le haga sentido a la mayoría no está en convencer al resto de que es importante y necesita participación, sino de conocer las inquietudes que, pese a las dificultades, siguen motivando a muchos a aportar en distintos ámbitos. Hay que darles un espacio de desarrollo en la FECh para que la organización sea un efectivo vehículo, que aglutine y potencie las voluntades de los estudiantes.

Yo quiero presidir la FECh por darle vida a esta idea, hay condiciones, manos y propuestas para cristalizarla, y vale la pena los meses de esfuerzo, la postergación de mis estudios y todo lo que sea necesario dar para llevarla a cabo. Solo falta el apoyo en las urnas y eso es el rol que depende del resto. 

Creo mucho en la FECh, en lo que puede hacer a nivel nacional, en lo que es capaz de incidir en que salgamos con una visión distinta de la universidad y en la falta que nos hace a todos tener una organización que nos represente. 

Vamos con la G. Construyamos Universidad para Chile desde los estudiantes y su federación.

jueves 15 de octubre de 2009

Una Federación Influyente y Cercana

La federación 2009-2010 debe ser en su práctica cotidiana un espacio de articulación de las diversas necesidades, inquietudes e iniciativas estudiantiles, rescatando y potenciando la heterogeneidad estudiantil existente. La FECh debe trabajar y comunicarse en Red permitiendo la expresión de toda la diversidad del estudiantado. Para ello, el 2010 debe ser un año marcado por:

Queremos una federación cuyas discusiones en materia de política universitaria sean más cercanas a los estudiantes, dando cuenta de los procesos y no sólo de sus resultados (convocatorias a actividades, movilizaciones, etc). Cobra especial relevancia el área de comunicaciones, la cual debe dar un giro hacia dar de un tono periodístico las discusiones del pleno y las instancias locales de organización y representación estudiantil. Debe potenciarse la generación de medios locales e impulsarse las plataformas electrónicas que permitan el desarrollo de los existentes. 
Además, la base de datos de la FECh, mediante la cual establece comunicación directa con los representantes estudiantiles, debe ampliarse hacia los dirigentes de niveles micro como lo son los representantes de cursos, generaciones y carreras. Estos deben sentirse también parte de la federación ya sumir tareas propia de su espacio de trabajo con el apoyo de la directiva y las secretarias abiertas.
Se deben hacer reuniones con las facultades e ir rotando los puntos de reunión con los campus que tiene la universidad con el fin que la vida estudiantil no se encasille en una facultad, o pase toda su carrera universitaria "enfrascada" en un campus. La Federación debe acoger las problemáticas locales y realizar reuniones periódicas en cada Facultad para darle apoyo y seguimiento.
También debe existir comunicación directa y fluida con los otros estamentos, actividades en conjunto e intercambio de ideas. 

Hay que fortalecer las Secretarias de la FECh en los espacios locales: este año las secretarias de la federación han realizado un arduo trabajo de construcción de redes, principios y orientaciones de trabajo pero esto no ha logrado ser visualizado como tal por la mayoría de los estudiantes. Para que las secretarias lleguen a lo cotidiano de la vida estudiantil, proponemos:
Al inicio del año y en el marco de bienvenida a los mechones, realizar una feria itinerante donde se presenten las secretarias y se invite a sumarse a ellas.
Realizar reuniones de secretarias en las distintas facultades, institutos y programas.
Cada secretaria debe realizar al año como mínimo una actividad de extensión, tipo seminarios, coloquios, charlas sobre los temas que trabajan.
A las ya existentes Secretarias de Medio Ambiente, de Asuntos Académicos, de Comunicaciones, Área Social, el Centro de Estudios, el Centro de Extensión Artístico-Cultural se propone crear la Secretaria de Estudio y Acción de Género y Minorías Sexuales con el objeto de tomar esta problemática que repercute en nuestra sociedad.

Tenemos que potenciar y articular desde la FECh las demandas locales: los estudiantes de la Universidad a través de nuestras demandas locales fortalecemos la construcción de movimiento estudiantil transversal y es desde ese espacio que la federación debe levantar sus principales lecturas para la configuración de propuestas a nivel universitario. La FECh debe ser un espacio catalizador y un apoyo a las demandas locales, para lo cual debe sofisticar su nivel de interacción con las organizaciones representativas de cada espacio, tratando de tomar un rol propositivo y alejándose del rol responsivo que ha tenido durante los últimos años. Es por esto que la Federación debe incluir en su agenda 2010: problemáticas de cada campus, participar de las asambleas de carrera y tener un dialogo bidireccional y fluido con cada localidad.

La Federación debe propiciar una mejor comunicación estudiantil a través de todas sus herramientas comunicacionales. Por ello, proponemos que en su página web a) se diseñe un espacio donde cada facultad pueda subir las principales noticias b) informe los eventos realizados en la Chile a nivel central y local, los cuales dan cuenta de la riqueza de la vida universitaria estudiantil. Debe crearse un semanario impreso que complemente a la revista con temas de contingencia; hay que desarrollar un área audiovisual, que permita generar contenido para las nuevas plataformas electrónicas.

Necesitamos una FECh que recoge lo mejor de las tradiciones estudiantiles de convivencia, generando espacios de carácter lúdico como campeonatos deportivos o semanas culturales. El rol de la federación no es sol político, debe propiciar tambien la creación y desarrollo de espacios de desarrollo cultural, cívico, valórico y social. Para esto debe ser un apoyo para cada estudiante que desee realizar actividades con estos fines, poniendo a su disposición espacios y medios. 

La Federación y la Universidad de Chile

Impulsar la Evaluación Órganos Democráticos: el 2010 se cumplirán 4 años desde que fue promulgado el nuevo Estatuto Orgánico de la Universidad de Chile. Durante este período ha sido frecuente la demanda estudiantil de mayor injerencia en los espacios de resolución
 por tanto resulta ineludible revisar las diferentes experiencias de implementación de dichos espacios de gobierno universitario, de modo tal de establecer fortalezas y debilidades, en segundo lugar, construir las voluntades necesarias para demandar el fortalecimiento de estas prácticas en aquellos espacios donde aún existen falencias y en tercer lugar, reflexionar en torno a la posibilidad de crear nuevos espacios de gobierno ante los nuevos desafíos que se traza la Universidad, tal como lo es la integración de las disciplinas a través del modelo de Campus, el cual a medida que transcurre el tiempo tiende a perder su carácter administrativo y empieza a adquirir un tenor de corte académico.

Implementar la Evaluación Docente: durante los últimos 2 años se ha ejecutado un modelo piloto de evaluación al ejercicio docente de los académicos, con frutos en disímiles niveles. Aportar en esta dirección requiere de una evaluación de lo desarrollado hasta el momento en miras de diagnosticar las dificultades que pueden existir para continuar avanzando hacia una mejor calidad de la docencia impartida. No podemos seguir sin valorar el aporte de muchos docentes cuyas mejores características no tienen ponderación en su evaluación.

Luchas por un Presupuesto equitativo para la Universidad: uno de los profundos problemas que enfrenta nuestra Universidad en materia de financiamiento es la referida a la distribución de los fondos internos a través del Presupuesto General, donde algunas facultades concentran la mayoría de los fondos en desmedro de otras. Rediseñar el presupuesto e incorporar nuevos criterios que tiendan a solventar las necesidades básicas de las unidades menos favorecidas, debe ser un horizonte del movimiento estudiantil que apela a la democratización de nuestra universidad en todos sus niveles. Facultades como Artes deben poder desarrollarse con los medios necesarios, como parte de una política de universidad que pueda redireccionar los recursos generados por otras áreas mas rentables.

Tener mayor Injerencia en la Reforma del Pregrado: los procesos de reforma e innovación que viven muchas carreras de nuestra universidad abren la oportunidad de discutir el tipo de profesionales que queremos formar y el tipo de formación que nos puede llevar a eso. Estos procesos no están carentes de riesgos, solo hay que ver referentes como Bolonia para notar que tienen además un sentido político. Además se cruzan con demandas sentidas por los estudiantes como el tiempo libre, la flexibilidad académica, la formación cívica y democrática, el reconocimiento a la labor social y dirigencial, la posibilidad de tener una formación universal, enfocada a al desarrollo como ciudadano mas que un grupo de competencias para el mercado laboral, etc.. La Federación debe canalizar estas discusiones y dotar al estudiantado de la conducción y los medios necesarios para asumir un rol activo en el proceso, tener propuestas y hacerlas valer. 

La Federación hacia el País

Necesitamos crear un Movimiento Social Heterogéneo y Convergente: construir una articulación amplia del movimiento estudiantil y transversal a todo el sector de la educación, recogiendo los lazos, voluntades, confianzas y redes generadas este año. Para ello, su trabajo debe propender hacia las convergencias, destacando las similitudes y dejando en un segundo plano las diferencias, en miras de enfrentar a aquellos que insisten en lucrar con la educación y mantener las inequidades del sistema económico y social chileno. 

Es urgente promover Equidad en el Acceso: la federación de este año ha dado los primeros pasos en torno a este eje al reflexionar respecto al modelo propedéutico. A su vez, desde el Departamento de Psicología se ha articulado una propuesta diferente de acceso con el mismo criterio: la búsqueda de mayores montos de equidad al momento de ingresar a estudios superiores. Esta pequeña ola de inquietudes e iniciativas debe ser propagada al resto de nuestra universidad para posicionarnos como referente hacia el resto del sistema universitario, poniendo esta discusión país en el tapete con acciones concretas.

La FECh de cara al país debe ser participe y promotora de debates ciudadanos, con el objeto de erigirse como un actor social que sobrepasa los límites de la educación. Esta idea puede plasmarse a través de levantar campañas ciudadanas desde la Fech o bajo el alero de las secretarias. El capital social acumulado con el Congreso Nacional de Educación debe ampliarse y permitir generar actividades en conjunto con el mundo social.
La FECh como actor, debe propender a mejorar su relación con la sociedad y a los TTVV de Verano, deben sumarse otros de Invierno en Santiago y en un mediano plazo, articular TTVV permanentes de carácter multidisciplinario, recogiendo los enormes potenciales que tiene el estamento estudiantil. 

lunes 5 de octubre de 2009

Mitos sobre la Democracia en las organizaciones estudiantiles.

“Cuanto más siniestros son los designios de un político, más estentórea se hace la nobleza de su lenguaje” Aldous Huxley  


Vivimos en la época de los eufemismos, al punto de que cada día cuesta más escuchar a los dirigentes y entender los matices y realidades que se ocultan tras toda una fraseología llena de buenas intenciones. En particular el concepto de Democracia, ha sido uno de los mas manoseados para justificar posiciones a veces muy alejadas de su verdadero significado. Vemos comúnmente como entre los distintos grupos políticos surgen acusaciones cruzadas de ser “antidemocráticos” ganando siempre quien tenga mayor capacidad comunicacional. ¿Es posible entonces que éste sea un concepto tan relativo?
Ocurre un fenómeno curioso con la palabra Democracia, una especie de vaciamiento semántico, que la ha transformado en una mera consigna, un enunciado que concita adhesión de manera genérica, sin que haya mayor análisis sobre las condiciones que le dan sentido. Ha sido producto de la instalación sistemática en los medios de aquellos principios acordes a la doctrina socioeconómica hegemónica, de los cuales la Democracia es paradigmático, los que a ojos de la opinión pública se han convertido en “mandamientos”, que toda organización o líder debe usar de referencia, ya que toda la ciudadanía, de manera unánime lo considera como “bueno”.
En el debate estudiantil es común que se creen mitos, maneras de concebir la democracia  automáticamente asignados a ciertas “estructuras” o “formas de actuar”, que estando instaladas pareciera que pocos se cuestionan en profundidad. El primero de estos mitos se relaciona con la Democracia Directa, en la que se espera que todos los implicados participen personalmente en la toma de todas las decisiones. Varios grupos plantean que solo las estructuras donde no existe delegación de funciones negociadoras en representantes, son las únicas realmente democráticas. Pero una organización no es democrática por seguir un modelo específico para la formación de su gobierno, sino porque el adoptado, cualquiera que sea, brinde oportunidades equitativas de participación política. Si bien la Democracia Directa, como concepto, es un ideal al cual se aspira, no hay claridad en torno a los mecanismos para alcanzarlo salvo la realización de asambleas, las que por si solas no son mayor garantía, producto de las limitaciones que le son propias: tamaño, periodicidad, quórum, presión, autocensura, etc. 
En la otra vereda se encuentran los defensores acérrimos de la democracia representativa, que pueden llegar a plantear la delegación completa de las cuotas de poder de sus representados, con lo cual los Representantes quedan facultados para tomar decisiones sin que sea necesario ningún tipo de consulta o refrendación. Esto lo justifican en las elección por votación universal y secreta, pero en la práctica la sola dependencia de este procedimiento no asegura el control del electorado sobre las acciones del elegido, ni permite  con facilidad su revocación. 
Otro mito muy común, que se relaciona en parte con el asambleísmo, es el que lleva a cuestionar las normativas de cualquier tipo, bajo el argumento de que limitan la libertad, frenan la participación y burocratizan las organizaciones. Esto está mas lejos aun de relacionarse con la democracia, ya que sólo en el contexto de las actividades normadas tiene sentido hablar de la libertad. Librarse de todas la reglas no sería obtener la libertad perfecta, sino crear una situación donde la noción de la libertad ya no podría encontrar asidero ni punto de referencia. La carencia de procedimientos para determinar quién, cuándo y de qué manera se puede asumir de forma legítima la dirección o vocería oficial de la organización y las atribuciones que por ello se tienen, lleva a un actuar totalmente discrecional y arbitrario, tierra fértil para que los caudillos usurpen soberanía sin cuestionamientos ni contrapesos. Rechazar toda norma también se convierte en norma y no es cosa de juego ya que su ausencia genera vacíos de poder y violencia. 
Suele escucharse también que las organizaciones que no son horizontales son antidemocráticas, uno de los mitos mas instalados por quienes al no poder disputar la dirección, impulsan las dinámicas que le permiten una mayor incidencia. Se critican así las directivas, las presidencias y a los representantes en general, acusándolos de Autoritarios. Sin embargo una organización no puede prescindir de espacios de poder con autoridad soberana. Debe existir obediencia a ciertos ordenamientos, pero ésta no debe impuesta, sino estar sobre la base de un sustento legítimo, para que funcione todos deben reconocer la dirección por parte de cualquiera que haya alcanzado esas posiciones de poder de manera legítima, y que una vez allí continúe actuando de igual forma. 
Por último cabe mencionar el mito que dice relación con la homogeneidad del movimiento, lo que se relaciona con el rechazo a todo la presencia y operancia de grupos políticos al interior de las organizaciones, declarando que solo son legítimas las posiciones ejercidas por “estudiantes de base” sin ideología ni militancia. Contradictoriamente esos planteamientos suelen ser propios de ciertas ideologías que ven a las organizaciones como meras agrupaciones gremiales, donde se trabaja en beneficio de los estudiantes y no de orgánicas injerencistas. Si la organización ofrece posibilidades concretas de participación a todos los interesados, siempre habrá espacio para que las líneas de pensamiento se expresen y los estudiantes se aglutinen en grupos alrededor de ellas, algo que además de legítimo es deseable porque permite la existencia de espacios de formación, acumulación y preservación de demandas, además de mayor fiscalización y constancia en el trabajo político. El hecho de crear una organización estudiantil no debe eliminar las diferencias ideológicas al interior del estudiantado y las consiguientes luchas por el poder entre los grupos con diferentes líneas de pensamiento. Una organización democrática debe permitir la expresión de las contradicciones internas, sin que ello signifique la disolución del acuerdo fundamental. 
Se puede debatir mucho sobre la mejor manera de organizarse bajo principios democráticos, se puede escuchar de todo en boca de quienes la defienden a ciegas como principio, pero se debe ser cauto al creer que el solo uso de la palabra otorga alguna garantía de ello. Sobre todo es común que esté ausente allí donde más se menciona. Si me preguntan a mí: la democracia es un método para garantizar el respeto de la soberanía popular, más precisamente la voluntad de la mayoría, brindando oportunidades equitativas de participación y respetando a las minorías. Pero suele suponerse que esta voluntad existe y que está libremente formada. Este es el error que considero mas grave de todos, porque no hay mayor manipulación que la que puede ejercerce al momento de formar esta “voluntad popular” y no hay problema mas grave para una organización que la no existencia de ésta. Independiente de como nos organicemos si no aseguramos: el conocimiento de los hechos políticos, los canales a través de los cuales puedan expresarse los diferentes puntos de vista e intereses en conflicto y los espacios formales de discusión, esteremos esforzándonos en vano por defender espacios deliverativos vacíos. Si no hay opinión que representar, inquietud para discutir e información para analizar, estamos a merced del mas puro autoritarismo.