El Congreso Nacional de Educación logró reunir durante el viernes y sábado pasado a profesores, académicos universitarios, asistentes de la educación, padres y apoderados, funcionarios del MINEDUC y estudiantes universitarios y secundarios, en un espacio de discusión histórico, con cerca de 2000 representantes de eventos similares realizados en todo el país.
Este evento nos ha permitido definir los horizontes estratégicos sobre los cuales deberá avanzar el movimiento de la educación, en un momento de elecciones presidenciales y parlamentarias donde se apuesta a que los sectores políticos se hagan cargo de nuestras definiciones, donde el debate de la educación pública es un tema central a partir de la discusión de la LGE ya aprobada por la derecha y la concertación. Este Congreso Nacional de Educación ha sido la oportunidad de que por primera vez los principales actores del mundo educacional, se pongan de acuerdo en el fondo y la forma necesarios para construir un gran movimiento social, que logre las transformaciones que Chile necesita en su educación, y así a sido valorado unánimemente por todas las organizaciones que participaron.
La convergencia lograda ahora nos deja el compromiso de fortalecer la alianza del mundo de la educación en la perspectiva de darle sustento y continuidad a las resoluciones que emanen del esta instancia. La ciudadanía debe conformar un frente de lucha que no solo frene, sino que tome la ofensiva en el debate educacional. Que pueda articular una movilización propositiva que defienda a las Universidades Estatales, que logre responsabilizar al Estado con una Educación Pública: abierta, democrática y pluralista, que cambie el criterio de calidad por el de Excelencia Académica y permita que este sea un derecho de todos, que defienda una formación profesional sin fines de lucro y asegure la posibilidad de recibir educación durante toda la vida.
La profundidad del debate alcanzado, debe ir más allá de lo que hoy nos permite la constitución y la recién promulgada LGE. Debe ser el primer paso para una convergencia nacional en torno a la educación, el cambio constitucional y el punto de partida para una asamblea constituyente. Este es un objetivo necesario y urgente en el Chile actual, por sobre las diputas intestinas de la izquierda y los sectores políticos. Siempre habrá minorías que intenten deslegitimarlo, por no haber querido participar o no haber logrado ganar sus posiciones en los debates, alegando de la representación, los tiempos o que las resoluciones venían acordadas previamente. Pero con estudiantes informados de los objetivos y logros, estas posiciones no lograran mellar la posibilidad de convergencia y unidad del mundo social.
El próximo año podremos movilizarnos sin partir de cero, evitando discutir desde el principio los mismos temas que año a año volvemos a sacar a la luz sin que hayamos avanzado mucho en ninguno. Este Congreso Nacional es la base necesaria para acumular y partir de un piso mas sólido, con acuerdos y propuestas que guíen un movimiento mas amplio y convergente, formado por actores que hasta hoy día nunca habíamos peleado juntos, con las mismas demandas y los mismos objetivos. El paso que hemos dado en esta dirección ha sido definitorio. Solo saliendo de las peleas chicas, superando rencillas añejas y poniendo el interés común por encima de cualquier otra cosa vamos a lograr darle solides a este nuevo movimiento, al menos entre las organizaciones convocantes del congreso esta voluntad se ha demostrado.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada