Impulsar la Evaluación Órganos Democráticos: el 2010 se cumplirán 4 años desde que fue promulgado el nuevo Estatuto Orgánico de la Universidad de Chile. Durante este período ha sido frecuente la demanda estudiantil de mayor injerencia en los espacios de resolución
por tanto resulta ineludible revisar las diferentes experiencias de implementación de dichos espacios de gobierno universitario, de modo tal de establecer fortalezas y debilidades, en segundo lugar, construir las voluntades necesarias para demandar el fortalecimiento de estas prácticas en aquellos espacios donde aún existen falencias y en tercer lugar, reflexionar en torno a la posibilidad de crear nuevos espacios de gobierno ante los nuevos desafíos que se traza la Universidad, tal como lo es la integración de las disciplinas a través del modelo de Campus, el cual a medida que transcurre el tiempo tiende a perder su carácter administrativo y empieza a adquirir un tenor de corte académico.
Implementar la Evaluación Docente: durante los últimos 2 años se ha ejecutado un modelo piloto de evaluación al ejercicio docente de los académicos, con frutos en disímiles niveles. Aportar en esta dirección requiere de una evaluación de lo desarrollado hasta el momento en miras de diagnosticar las dificultades que pueden existir para continuar avanzando hacia una mejor calidad de la docencia impartida. No podemos seguir sin valorar el aporte de muchos docentes cuyas mejores características no tienen ponderación en su evaluación.
Luchas por un Presupuesto equitativo para la Universidad: uno de los profundos problemas que enfrenta nuestra Universidad en materia de financiamiento es la referida a la distribución de los fondos internos a través del Presupuesto General, donde algunas facultades concentran la mayoría de los fondos en desmedro de otras. Rediseñar el presupuesto e incorporar nuevos criterios que tiendan a solventar las necesidades básicas de las unidades menos favorecidas, debe ser un horizonte del movimiento estudiantil que apela a la democratización de nuestra universidad en todos sus niveles. Facultades como Artes deben poder desarrollarse con los medios necesarios, como parte de una política de universidad que pueda redireccionar los recursos generados por otras áreas mas rentables.
Tener mayor Injerencia en la Reforma del Pregrado: los procesos de reforma e innovación que viven muchas carreras de nuestra universidad abren la oportunidad de discutir el tipo de profesionales que queremos formar y el tipo de formación que nos puede llevar a eso. Estos procesos no están carentes de riesgos, solo hay que ver referentes como Bolonia para notar que tienen además un sentido político. Además se cruzan con demandas sentidas por los estudiantes como el tiempo libre, la flexibilidad académica, la formación cívica y democrática, el reconocimiento a la labor social y dirigencial, la posibilidad de tener una formación universal, enfocada a al desarrollo como ciudadano mas que un grupo de competencias para el mercado laboral, etc.. La Federación debe canalizar estas discusiones y dotar al estudiantado de la conducción y los medios necesarios para asumir un rol activo en el proceso, tener propuestas y hacerlas valer.
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