martes 27 de julio de 2010

Ser FECh con un gobierno de derecha.

Empezamos este año con muchas ideas de cambio, pero a poco andar nos sorprendió el terremoto y nos cambió toda la agenda. De tener como prioridad del año reformar el sistema de educación superior, tuvimos que pasar a organizar miles de voluntarios en tareas de reconstrucción, además preocuparnos porque los damnificados no desertaran de la universidad.  Pero el gobierno ha estado tan cerrado que ya han pasado meses y aun esperamos que, a través de un acuerdo parlamentario, podamos presionar al gobierno y obtener ayudas efectivas para los estudiantes damnificados y para que las universidades reconstruyan una infraestructura que en varios casos es parte del patrimonio nacional.
Desde el terremoto evidenciamos que el gobierno pretendía aumentar la injerencia del mercado en la educación superior, ya que el crédito privado fue su primera opción de “ayuda” y no descartábamos que se hicieran reformas tendientes a favorecer a las instituciones privadas. Hace unas semanas ratificamos que los objetivos de Joaquín Lavín no se alineaban con la defensa de lo público, y las los conflictos de interés salieron a la luz en boca de Juan José Ugarte, en quien se escudó inteligentemente el ministro para que no fuera afectada su popularidad.
Tanto se ha desnaturalizado el rol de las instituciones tradicionales en la lógica de la competencia, que la derecha apuesta a instalar este año que no existen diferencias que ameriten un financiamiento distinto de las privadas. Se propone una institucionalidad que agrupe a todas las acreditadas, donde en función del número tendrían mayor peso los empresarios que administran la educación privada y es de esperar que primen los intereses de mercado. Se plantea repartir los aportes estatales, que en proporción son de los más reducidos del mundo, entre todas estas instituciones, sin distinción de lucro, dueño, sesgo ideológico, rol o composición socioeconómica. Y se quiere unificar el sistema de créditos para que terminemos con la “discriminación” de los que pagan un interés del 2 % y pasemos todos a pagar el 6 a 8 % con el Crédito con Aval del Estado.
Desde la FECh nos hemos propuesto defender la educación pública con los dientes si es necesario y haciendo llamados de alerta a todos los estudiantes, pretendemos iniciar el semestre con discusiones en todas las salas de clases. Queremos elaborar propuestas sobre la necesaria separación entre lo público y lo privado; el financiamiento directo a los presupuestos de las instituciones públicas que debe ser distinto del que reciban las privadas;  la forma de reducir el valor de los aranceles hasta la capacidad de pago de las familias y las estrategias que nos permitan superar el endeudamiento, el autofinanciamiento, la falta de regulación y la deficiente acreditación. Esas propuestas tendrán que salir a la luz impulsadas por acciones de movilización y extenderse a otros estamentos y al mundo político, con quienes deberíamos ser capaces de generar la convergencia mas amplia en la defensa de la educación pública.
El mayor desafió para el movimiento estudiantil es rescatar el rol público que han ido perdiendo las universidades estatales y tradicionales. Debemos impulsarlas a instalar mecanismos más equitativos de acceso y congelar los aranceles; asegurar libertad de cátedra aprovechando la reforma curricular; y profundizar la participación de toda la comunidad en la toma de decisiones. 
Tenemos que diferenciar la educación pública de la privada asegurando que ésta sea abierta, democrática y pluralista, porque lo que define con claridad la frontera entre público y privado tiene que ver con quién toma las decisiones dentro de la institución y a qué intereses responde. Tenemos que defender el espacio público para que sea el desarrollo de la sociedad y el bien común lo que se sitúe en el centro del quehacer universitario, dando soberanía a la comunidad universitaria para lograrlo. Lo contrario sería dar cata blanca a un gobierno totalmente abierto a la privatización, el lucro y el totalitarismo del mercado.
Este segundo semestre no será tranquilo. Estamos generando las condiciones para movilizarnos frente al menor avance en la agenda privatizadora del MINEDUC, y aunque vemos con preocupación que cada vez más actores se suman a la campaña de desprestigio hacia las universidades estatales, no queremos dejar que Lavín avance tan fácil. Queremos rescatar la Fiesta de la Primavera desde el protagonismo de los estudiantes y generar un polo crítico frente a las iniciativas oficiales de celebración de fiestas patrias, par construir con las organizaciones sociales un Bicentenario Ciudadano y Popular. También meternos en la discusión sobre Chilevisión y Televisión digital porque creemos fundamental que la Chile vuelva a tener un canal de televisión. Pretendemos que iniciabas como la realización de foros, seminarios, fondos concursables, cursos de formación general y actividades de esparcimiento como el Torneo Mechón y la Cumbre de la Cumbia nos ayuden a aumentar la participación y fortalecer la Federación, haciendo que de cuenta de la heterogeneidad de estudiantes y la diversidad de intereses. Es nuestra organización fortalecida, amplia y aglutinadora, la principal herramienta para enfrentar la privatización y transformar nuestra universidad. 

3 comentarios:

Jorge dijo...

Compañero:
MI nombre es Jorge Fernández, soy Kinesiólogo egresado de la Universidad de Valparaíso y fui dirigente estudiantil por 3 años. Soy militante de las Juventudes Comunistas de Chile y del Partido Comunista de CHile. Debo decir que miro con gran orgullo que sigan luchando por la educación pública, ya que nosotros dimos una ferrea lucha también. Sin embargo hoy el escenario es más complejo ya que tienen un gobierno de derecha que ha extendido su mano mediatica, politica y social para minimizar el movimiento. Lavín hoy decía que no era el tiempo para las marchas y que los días "perdidos" en movilizaciones sólo le quita calidad a la educación. Creo compañero que la lucha es dura. Tuviste la posibilidad de educarte en un modelo libre, gratis y de máxima calidad, lo que demuestra que sí se puede ntregar una verdadera educación sin tener que gastar millones y millones. Nuestro país necesita que los estudiantes sigan adelante. Yo lo fui´hasta hace 2 años atrás y les pido que sigan peleando para que algún día miremos a nuestros hijos en un futuro de calidad, equidad, opciones y felicidad.

Pamela dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pamela dijo...

Julio, indagando en temas educacionales y universitarios, llegue a tu blog y leí tu reciente publicación. Adhiero absolutamente a lo expresado, denotando por sobre todo el incentivo a la participación estudiantil. La apertura de espacios aprovechando aquellas cuestiones quizás de moda... puede atraer a aquellos que sólo se dedican a estudiar o vivir el día, sin saber la realidad compleja que día a día vivimos en el país, sobre todo en cultura y educación. Quienes sentimos avidez por el conocimiento, la cultura, la igualdad social y tantas otras cosas, anhelamos que aquellos que con conciencia hoy callan; se expresen!, y la mejor manera de empezar es de abajo, instando, creando, hablando... para que cuando al fin haya que expresar y cambiar la educación... haya conciencia, cultura y apoyo social, son bases mínimas para sostener un pilar fundamental.

:) Pamela