Las organizaciones en general se originan por la necesidad de los individuos de trabajar mancomunadamente para conseguir ciertos objetivos. La medida en que una organización social es efectiva en la consecución de éstos, es lo que define su fuerza. Con razón dentro de los planes de todos los grupos que buscan generar incidencia a través de organizaciones sociales está primero que nada el fortalecimiento de las mismas. Pero pocas veces existe claridad sobre que indicadores objetivos permiten valorarlo.
Contribuyen a la consolidación de la fuerza social de una organización: el grado de Democracia Interna, el nivel de conciencia de sus miembros, la disposición para utilizar varias vías, la credibilidad, la existencia de una visión táctica y estratégica, el poder de convocatoria, lo recursos humanos y económicos, la capacidad de movilización, el manejo de la institucionalidad, sus líderes, y las alianzas que tenga con otras instituciones. Elementos técnicos que se constituyen también en fuente de poder son: la capacidad de análisis, capacidad de propuesta, capacidad de negociación, capacidad de investigación y los conocimientos metodológicos sobre incidencia política.
La Democracia interna. Facilita acuerdos claros entre los miembros de una organización, para aclarar intereses, expectativas y responsabilidades. Muchos problemas se pueden minimizar estableciendo acuerdos claros y mecanismos efectivos para la toma de decisiones internas y la representación hacia fuera. La democracia interna empodera a los miembros, amplía los niveles de participación dentro de la organización y genera sentimiento de pertenencia sobre las resoluciones tomadas y las acciones emprendidas, aumentando la disposición a trabajar por ellas. Contribuye a dotar de legitimidad a los organismos dirigentes y evitar así los conflictos internos que la debilitan, producidos comúnmente por cuestionamientos a la conducción y falta de representatividad de quien ejerce la vocería. Se contabiliza a través del nivel de asistencia a las instancias de toma de decisiones (asambleas, congresos, plenos), la existencia de canales para la rendición de cuentas y consulta periódica, y la participación directa de los organismos de base en la toma de decisiones a través de instancias abiertas y conocidas.
El nivel de Conciencia de los miembros: depende de dos aspectos fundamentales: la claridad dentro del grupo u organización, que se evidencia e que las iniciativas y propuestas no sean un listado de temas o problemas conocidos, sino que deben ser entendidas y acordadas por los miembros del grupo en sus aspectos tácticos y estratégicos. Esto facilita la identidad de la organización, aclarando lo que hace, la problemática a que responde, la filosofía de cambio y lo que se busca lograr como fin. Y en segundo lugar : el Conocimiento del contexto político actual, es determinante para poder hacer análisis correctos y planteamientos técnica y políticamente factibles. Se expresa como una debilidad en las organizaciones meramente gremiales donde los objetivos responden a necesidades económicas inmediatas que una vez resueltas paralizan su continuidad.
La Disposición de utilizar varias vías, se expresa en la planificación táctica estratégica que elaboren las organizaciones sociales para conseguir sus objetivos y lo medios que destinen para trabajar en cada una de ellas. La posibilidad de incidir desde distintos escenarios y abordar un problema desde varios flancos aumenta las posibilidades de éxito. Debe haber disposición a la movilización pero también disposición de interactuar con las autoridades de la forma más constructiva y menos confrontativa posible para lograr os objetivos. Una organización que se niega al diálogo y se plantea desde una única forma de lucha está condenada a obtener victorias meramente testimoniales.
La Credibilidad se establece a través de la percepción que exista entre la sociedad y otros actores de una organización en particular. Es un elemento a fortalecer si se evalúa como deficiente, ya que aumenta la efectividad que puedan tener las campañas comunicacionales, facilita la simpatía que puedan lograr las demandas en amplios sectores sociales, y la convergencia con otros actores. Atacar la credibilidad es una de las primeras tareas que emprenden los adversarios así que lograr hacer a una organización creíble la fortalece convirtiéndola en referente de opinión.
Capacidad de convocatoria: es fácilmente medible a través de la asistencia a las acciones de masa, exige un trabajo metódico en la planificación de las mimas y por tato está vinculada a la adquisición de competencias técnicas en cuanto a planificación y autodefensa. Demostrar una gran capacidad de convocatoria constituye una de las demostraciones de fuerza mas efectivas para encarar a las autoridades y respaldar una propuesta, pero esto debe ser caracterizado adecuadamente dentro del plan táctico y estratégico para enfatizar que las acciones de masas no son el fin e, si, sino el paso que permite posteriormente obtener posiciones mas favorable a través de la negociación.
El manejo de la institucionalidad, un punto clave es el manejo básico de la institucionalidad del Estado. Es sumamente importante tener un manejo básico de las leyes y el funcionamiento de los diferentes espacios de decisión dentro del Estado, así como de políticas públicas relacionadas al tema en cuestión para poder afrentarlas.
La existencia de una visión táctica y estratégica enmarcada en una Estrategia global de transformación a largo plazo, acordada a través de instancias democráticas internas y acompañada de la conciencia sobre los alcances y el contexto político es un fortaleza a crear. Aunque una organización busque lograr resultados concretos en el corto o mediano plazo, estos deben enmarcarse dentro de objetivos de cambio más estratégicos a largo plazo. Estos se logran a través del proceso acumulativo de avanzar metas concretas que contribuyen al logro del objetivo global.
Las disposición de construir nuevas alianzas. Se logra más impacto cuando varios sectores o grupos sociales se unen. De esta forma, se fortalecen las alianzas y se debilitan los bloques de oposición. Es una fortaleza cuando además se plantea como objetivo buscar alianza mas allá de los grupos tradicionales, aspirando a acercar a quienes antes se encontraban indecisos o incluso a actores que se hayan situado en la oposición.
La formación de líderes, no debe analizarse como una situación particular dada por el azar, ya que deja de ser una formaleza circunstancial y se vuelve permanente cuando responde a la creación de un Componente educativo interno. Para disponer de buenos líderes con las capacidades de: análisis, investigación, organización e influencia, es importante mantener un proceso interno continuo de auto-análisis, formación y capacitación.
Disponibilidad de dedicar recursos humanos y económicos. Se requiere de recursos humanos, materiales y económicos, el excesivo voluntarismo se convierte en una debilidad si no se tiene cierto de nivel de profesionalismo que lo complemente. Las organizaciones deben idear formas de financiamiento que les permitan dedicar personal capacitado y otros recursos clave para las iniciativas que emprenden.
Capacidad de investigación y propuesta. ¡La información es poder también para las organizaciones! Se necesita información verídica para analizar problemas, formular propuestas de solución, conocer los espacios de decisión, identificar a las y los actores clave, plantear estrategias y formular argumentos que apoyen sus propuestas. Esto, muchas veces, implica la necesidad de investigar o de fortalecer relaciones con instituciones de investigación, apoyándose en gente experta, lo que puede ser el indicador para evaluarlo. Las organizaciones que generar sus propuestas con la adecuada asesoría tienen mayor posibilidad de hacerlas viables y efectivas. La capacidad de negociación y el conocimiento de incidencia política, son aspectos técnicos relacionados directamente con el procesos de formación, la calidad de la planificación táctica y estratégica, y las demostraciones de poder generados a través de la convocatoria a acciones de masa, la adhesión de más organizaciones y la influencia mediática generada con credibilidad.
Cada uno de estos elementos constituye una fuente de poder para la organización social por cuanto aumenta las posibilidades de éxito de una campaña de incidencia política. De su correcto análisis dependerá objetividad con que analicemos en las condiciones en que nos encontramos para emprender un reforma, por tanto los pasos que se deberán dar para adecuar la organización con que contamos, a la que necesitamos para asumir obtener los resultados que esperamos.
Desde la perspectiva del Poder Político, las reivindicaciones de las organizaciones sociales que no son compatibles con los intereses de los grupos de poder, implican un proceso de "suma cero", es decir, que el poder que "ganan" los trabajadores, estudiantes y ciudadanos organizados, es poder que "pierden" los empresarios, autoridades o entes de gobierno. En la medida que las organizaciones logren desarrollar sus fuentes de poder podrán ejercerlo a través de la incidencia en las decisiones de las instancias correspondientes.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada