Así como nosotros celebramos con júbilo el sinnúmero de actividades que se están desarrollando en todo el país, otros están preocupados por encontrarle una salida al conflicto sin tener que asumir cambios profundos que afecten sus intereses. Mientras nos empeñamos en triunfar hay quien nos pone sancadillas que tenemos que identificar.
Lavín ha hecho una apuesta pretendiendo zanjar la crisis de la Educación Superior con la propuesta de instalación de una mesa de trabajo con los Rectores, concediéndoles unos exiguos recursos y unas tímidas medidas de ajuste. No hay dudas de que ha cedido, y el mérito es nuestro como estudiantes que le hemos dado cuerpo al movimiento, pero también hay certeza de que lo propuesto no nos satisface en lo absoluto y que el espacio de trabajo no congrega a los actores fundamentales a la hora de tomar las definiciones necesarias en educación. No estamos contemplados en la mesa, no vemos en ella plasmados los puntos de nuestro petitorio y no nos da la certeza de que esas reformas parciales, sean el punto de inicio de cambios mayores. Así que hemos optado en la Universidad de Chile por rechazarla, cada uno de estos problemas ha sido planteado como exigencias mínimas en las asambleas, así como la negativa a entablar negociaciones sin garantías de avance.
Pero con más de tres semanas de movilización esto nos enfrenta a una encrucijada definitoria. Teniendo un consenso inusitado, en el que me incluyo, de que estamos dispuestos a pelear hasta abrir una posibilidad real de que vuelva a existir educación gratuita, nos cabe entonces concordar los pasos y plazos que la hagan posible, superando en primer lugar esta maniobra. El movimiento ha instalado un cuestionamiento ineludible al modelo y ha propuesto una “reforma de fondo”, pero lo más significativo es que nos hemos aventurado en plantear, y casi es a coro, que llegar a ella se necesita trasformaciones de índole constitucional, tributaria o de recuperación de nuestros recursos naturales. La educación gratuita es posible si sacamos de ahí los recursos para financiarla. Y por primera vez veo un movimiento tan amplio, que se hace cargo de platear no solo el objetivo sino también el mecanismo. Con esto hemos superamos el gremialismo habitual para ponernos realmente políticos, por qué no decir “revolucionarios”. Tenemos que entender entonces que para triunfar debemos dejar de ser un movimiento eminentemente estudiantil y aspirar a la trasversalidad social.
Así que para tratar de esbozar un plan: debiésemos apostar a ganar ahora reformas estratégicas en la línea de nuestro petitorio inicial: acceso, democratización, fin del endeudamiento y del autofinanciamiento, que aunque no sean trasformaciones de fondo impliquen cambios concretos. Luego en una segunda etapa plantear que estas deban ser ampliadas hasta cumplir los pisos mínimos: 50% del presupuesto de las estatales; gratuidad para los primeros quintiles, arancel diferenciado, etc, aprovechando otros hitos políticos como la discusión de los proyectos de ley o el presupuesto de la nación. De esta manera, teniendo claro el objetivo final (educación gratuita) podemos evidenciar la incapacidad de la institucionalidad actual y hacer la invitación al país de superarla. La incapacidad de dar respuesta a nuestra exigencia, desde la estructura jurídica, económica y tributaria, que nos impone este modelo, debe servirnos para cuestionarla, y la instalación social y convergencia trasversal que le demos al movimiento, puede generarlos la correlación de fuerzas necesaria para cambiarla. Ahí está la apuesta de fondo.
Hay propuestas muy interesantes como realizar un plebiscito nacional, para que la ciudadanía diga si quiere o no una educación pública gratuita y de calidad, si cree que sigue siendo pertinente la actual constitución y si está dispuesta a nacionalizar el cobre para financiarla. Pero esa posibilidad hay que construirla y la dotamos de viabilidad si lo exigimos desde un amplio abanico social constituido por todos aquellos que queremos el restablecimiento de los derechos universales que se nos han negado. El derecho a la educación, pero también el derecho a la salud, a la vivienda y a un medioambiente limpio que sea resguardado mediante una matriz energética sustentable por ejemplo. Se nos ha dicho que no a todo esto con el argumento de que no es posible, no están los votos en el congreso, no están los recursos, etc etc etc. Pero hemos empezado a generar la fuerza para cambiarlo, primero fue el movimiento contra hidrohaysen, ahora los estudiantes, pronto los trabajadores y muchos más. Podemos unirnos en la exigencia común y generar la presión necesaria. El punto de partida está en construir esta opción desde nuestro movimiento actual.
¿Como lo hacemos? Mantener la movilización hasta demostrarle al país que no nos satisface la instalación de esta mesa, que los miles de estudiantes están en la calle por demandas que ahí no se incluyen, y que tenemos aspiraciones que van más lejos de lo que ahí se resuelva. Mantenerla también para presionar a los Rectores a que no lleguen a acuerdos que nos hagan retroceder, sino que se limiten a trabajar en aquello que aunque aún insuficiente, habrán una posibilidad favorable a futuro. Habiendo demostrado que con la mesa Lavín no logra bajar el movimiento y haciendo visible que los temas de fondo no están incluidos en ella desarticulamos su estrategia. Nos podemos adjudicar igual los avances que se obtengan de ella, ya que después de todo no se habría constituido de no ser por nuestra presión, y si mantenemos la presión para que los Rectores no trancen en algunos pisos mínimos puede ser hasta buena. Si huebiera concenso para no solo rechazar o invalidar esta mesa, sino para proponer un espacio de trabajo distintos, con los temas que establecms como mínimos y una composición que represente a los actores movilizados, tendriamos mas garantías, pero el miedo a negociar que deliberadamente han instalado algunos, nos ha limitado esa posibilidad hasta ahora.
Lo fundamental será lograr que el fin de la movilización no constituya la muerte del movimiento y mucho menos que eso se relaciones con la instalación de esta mesa. Lo podemos lograr si a partir de ahora cambiamos el foco hacia los aspectos de fondo que han ido madurando en las asambleas. Pasar de pedir mayores recursos para la educación pública, a plantear la exigencia de nacionalizar el cobre para financiar un nuevo sistema educacional, nos da vitalidad y el potencial de convergencia con esos otros que exigen también cambios y topan con los mismos obstáculos. Debemos mantener la movilización firme hasta lograrlo. Lo subsiguiente será construir esa convergencia y mostrarla con movilización en hitos puntuales, que demuestren con masividad y trasverzalidad el crecimiento del movimiento. Arremeter contra el gobierno con la exigencia, ganar la el mayor número de aliados en la ciudadanía, profundizar las discusiones y clarificar las propuestas. Si el gobierno se resiste a ceder, planteamos la salida del plebiscito ciudadano. Creo fundamental que si lo trabajamos con seriedad no sea para pedir nimiedades, sino para esas reformas de fondo que se nos han hecho imposibles por otros medios. Si lo instalamos bien no importa que este trabajo nos tome todo un año, porque al final del próximo podemos hacerlo valer el doble si lo realizamos en conjunto con las Elecciones Municipales. Así se expresará el sentir de la sociedad no solo en las preguntas puntuales, sino también cobrando los costos al mundo político si no se compromete con las demandas y utilizando en provecho del movimiento un evento político que de lo contrario nos podría dar nuevamente la espalda. Generado el hecho, expresada la opinión ciudadana y diezmados los representantes y partidos negados a ella, tendremos el camino despejado.
Lo fundamental será lograr que el fin de la movilización no constituya la muerte del movimiento y mucho menos que eso se relaciones con la instalación de esta mesa. Lo podemos lograr si a partir de ahora cambiamos el foco hacia los aspectos de fondo que han ido madurando en las asambleas. Pasar de pedir mayores recursos para la educación pública, a plantear la exigencia de nacionalizar el cobre para financiar un nuevo sistema educacional, nos da vitalidad y el potencial de convergencia con esos otros que exigen también cambios y topan con los mismos obstáculos. Debemos mantener la movilización firme hasta lograrlo. Lo subsiguiente será construir esa convergencia y mostrarla con movilización en hitos puntuales, que demuestren con masividad y trasverzalidad el crecimiento del movimiento. Arremeter contra el gobierno con la exigencia, ganar la el mayor número de aliados en la ciudadanía, profundizar las discusiones y clarificar las propuestas. Si el gobierno se resiste a ceder, planteamos la salida del plebiscito ciudadano. Creo fundamental que si lo trabajamos con seriedad no sea para pedir nimiedades, sino para esas reformas de fondo que se nos han hecho imposibles por otros medios. Si lo instalamos bien no importa que este trabajo nos tome todo un año, porque al final del próximo podemos hacerlo valer el doble si lo realizamos en conjunto con las Elecciones Municipales. Así se expresará el sentir de la sociedad no solo en las preguntas puntuales, sino también cobrando los costos al mundo político si no se compromete con las demandas y utilizando en provecho del movimiento un evento político que de lo contrario nos podría dar nuevamente la espalda. Generado el hecho, expresada la opinión ciudadana y diezmados los representantes y partidos negados a ella, tendremos el camino despejado.
Todo esto es perfectamente posible y no creo que esté soñando. Ok partamos por confrontar esto de la mesa.
1 comentarios:
muy buen post! y para amenizar mas el asunto
Un Alemán dice: en mi país la medicina esta tan avanzada que tenemos un hombre paralizado...le trasplantamos el corazón y lo tenemos en una semana trabajando!!
Un gringo dice: en mi país la medicina esta tan avanzada que tenemos un hombre paralizado..le trasplantamos la mitad del cerebro y lo tenemos en una semana trabajando!!
El Chileno dice: Eso no es nada po... nosotros tomamos un compadre sin cerebro, sin corazón...lo elegimos como presidente y tenemos todo un país paralizado
saludos iocaranza@hotmail.com
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